viernes, 12 de junio de 2009

CRÓNICA DE UNA EXCURSIÓN


Por fin hemos ido a La Pedriza. Hace unos meses lo intentamos pero hacía mal tiempo y lo dejamos para hoy. Ha hecho muchísimo calor. Menos mal que íbamos cerca del río y de vez en cuando nos acercábamos para refrescarnos. Al principio hicimos un juego y nos repartimos en tres equipos, cada uno tenía el nombre de un animal. Al comenzar el sendero nos explicaron lo que significa las rayas rojas, amarillas y blancas que tenemos que seguir para no perdernos. Empezamos cruzando un puente de madera.Oíamos el murmullo del agua limpia y transparente que pasaba bajo nuestros pies entre rocas redondas y sombras de árboles. Nos parecía ver algunos veces que subían veloces río arriba. A la salida del puente nos paramos para ver un helecho, una antigua planta sin flores que crece donde hay humedad. Nos dijo Blanca, nuestra guía que los helechos pueden desaparecer por la subida de las temperaturas en nuestro planeta. Más adelante vimos jara pringosa, la tocamos y notamos sus hojas pegajosas. Dijo Blanca que el "pringue" es su crema para protegerse del sol. Cerca había cantueso, tocamos sus hojas y nos quedamos con su agradable olor. Un lagarto nos saludó y se paró para que le hiciéramos una foto. Pasamos con cuidado entre grandes rocas de granito redondeadas. En el río cogimos agua y regamos las pequeñas plantas que han sembrado para repoblar la zona. Volvimos bajo un sol de justicia. Algunos se quedaban atrás por el cansancio. Paramos a beber agua y darnos crema. Cansados y acalorados llegamos al Mesón del Montañero donde, muy amablemente, los camareros nos dejaron sentarnos en sus mesas para reponernos de nuestra aventura en La Pedriza.
Javier (¡Animaos a escribir vuestra crónica de la excursión! Espero vuestros textos el lunes o por email)